Formas de dormir en pareja

Formas de dormir en pareja y su significado

El lenguaje corporal, en ocasiones, dice más que las palabras. De hecho, inconscientemente, con nuestros gestos, ademanes y demás, comunicamos muchísimo acerca de nuestra personalidad. Lo mismo ocurre con las posiciones y las formas de dormir en pareja. Seguramente no te habías detenido a analizar algo tan automático como acostarse en la cama y dormir al lado de alguien, pero lo cierto es que eso podría decir bastante acerca del estado en el que se encuentra la relación.

Sin embargo, apuesto a que te has dado cuenta que cuando estás molesta o molesto con tu pareja, sueles darle la espalda al dormir o evitarla de cualquier manera. Si la pelea fue muy fuerte, incluso hasta quieras irte a otro cuarto… So bad.  Asimismo sucede cuando han tenido un día romántico juntos, entonces duermen apurruñados y de la forma más tierna y acogedora posible.

Pues bien, en este artículo te explicaré qué significan las posiciones que, consciente o inconscientemente, utilizan ambos para dormir en pareja.

Formas de dormir en pareja, ¿qué significan?

La cucharita

Es la postura más tierna e indica que la pareja mantiene una relación feliz y una vida sexual realmente plena. En esta posición, uno envuelve al otro reflejando protección, lo cual dice “estoy aquí, en mis brazos tienes seguridad”; a su vez, la persona que está siendo abrazada y que posa sus nalgas en la pelvis del otro, refleja vulnerabilidad y está diciendo “confío en ti”.

Sin embargo, a veces esta forma de dormir puede significar que hay cierta inseguridad en la relación. De hecho, cuando el abrazado intenta zafarse indica que necesita espacio, y si la otra persona reprime sus movimientos es porque está demostrando ser muy posesiva.

La cucharita separada

En esta posición ambos se encuentran unos centímetros alejados el uno del otro. Significa “estoy detrás de ti y puedes contar conmigo”, al mismo tiempo dice “confío en ti, sé que si volteo estás ahí”. Alejándose unos centímetros, la pareja demuestra su deseo de estar conectada, pero con un poco de distancia. Es una postura de cariño e intimidad.

Entrelazados, el abrazo de luna de miel

Típica de las relaciones que inician o de los recién casados, también de los que acaban de tener un orgasmo durante el sexo. Esta posición es una señal de deseo y pasión muy profundos. Consiste en dormir cara a cara, abrazados, manteniendo en contacto todo su cuerpo, incluso las caras pueden llegar a tocarse. Apoyar la pierna en la del otro significa querer estar más cerca, como sedientos de la piel del compañero o la compañera. No obstante, según expertos, si la pareja se acostumbra a esta postura, ambas personas podrían sufrir de celos.

Abrazados, con la cabeza sobre el pecho o el hombro de la otra persona

Es una postura romántica que refleja amor, cariño y compromiso, la vida sexual está muy bien y ambos se sienten protegidos entre sí.

Frente a frente hacia el otro, pero sin tocarse

Significa que hay deseo de ver a la pareja, pero al mismo tiempo se quiere intimidad. Cada uno quiere disfrutar de su intimidad, pero la conexión con la pareja se lo impide. Realmente esta postura no es signo de alarma, de hecho podría indicar que ambos la rutina y los problemas diarios de forma más fácil y sin mucho rollo.

De espaladas, pero tocando sus espaldas y nalgas

Significa que ambos respetan su espacio personal, pero sin perder el contacto. Se trata de una relación estable y saludable, con mucha confianza, en la que ambos respetan la individualidad del otro.

Cada uno en su espacio, pero con los pies entrelazados

Similar al anterior, los pies entrelazados significan compromiso y complicidad con la pareja, respetando su espacio. Sin embargo, expertos consideran que con esta postura pudiera haber diferencias en la relación. Aunque no es cuestión de alarma, pues puede solucionarse con comunicación.

Agarrados de la mano

Se trata de una relación madura, consolidada desde hace tiempo, donde la confianza es absoluta y respetan el espacio y el descanso del otro.

De espaldas, sin tocarse

Sinónimo de molestia, señal de que algo anda mal en la relación. La falta de contacto y la distancia entre los cuerpos podría indicar de hubo una fuerte discusión entre ambos o de que quieren independizarse por completo de su pareja. Sin embargo, hay que analizarla bien, pues si hay tensión en los cuerpos y las manos están cerradas –como en puños– es señal de que no se soportan entre sí. Pero si están relajados y sueltos, simplemente significa que hay confianza y respeto por el espacio del otro.

El acaparador o la acaparadora

Cuando una persona se agarra toda la cama y le deja un mínimo lugar a su pareja, significa que la que tiene el espacio reducido está sufriendo de inseguridad y baja autoestima. Mientras el acaparador o la acaparadora, piensa que la relación está bien y que no hay ningún problema. También los acaparadores son los que se agarran toda la cobija, por cierto.

Bien, esas son las formas más comunes de dormir en pareja. Sin embargo, si me pongo muy quisquillosa con el asunto, no necesariamente las posturas que indican que algo anda “mal” tienen porqué ser necesariamente así. De hecho, la noche es larga y podría ocurrir que la pareja utilice todas estas posturas durante el transcurso de toda una noche.

A veces se trata de comodidad. El cuerpo se cansa de estar en una sola posición y cambia. Muchas veces hasta nos movemos sin darnos cuenta. Incluso puede pasar que nuestra pareja nos esté abrazando y de repente sentimos calor y deseamos zafarnos un ratito para volver a entrelazarnos. Puede ocurrir que yo le esté dando la espalda y no lo toque, pero de repente en la madrugada estoy encima de él y ambos estamos durmiendo súper bien. Así que no te hagas ideas tan estrictas con respecto a la forma de dormir en pareja. Y no obligues a tu chico  o a tu chica a dormir en determinada posición porque tú leíste que hacerlo de tal forma es más romántico, etc.

Hasta puede tratarse de un tema de salud, de que alguno de los dos tenga problemas renales o de espalda, entonces tengan que dormir de cierta forma porque sencillamente les causa dolor mantener una postura.

De todos modos, me parece que si siempre, SIEMPRE, ambos están de espaldas y sin tocarse, deberían hablar porque probablemente algo no marche bien y ninguno de los dos se sienta a gusto con la relación.

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