Señales de separación
Amor Problemas de pareja Separación

Ruptura de pareja: señales de una posible separación

Llevarnos bien durante el enamoramiento resulta bastante sencillo para la mayoría de las parejas. Esta etapa, marcada por la necesidad de conocernos profundamente, nos mantiene en un estado de entusiasmo con respecto a los gustos, historia personal y proyectos del otro. Tratamos de buscar similitudes, complacer al compañero, escucharlo y prestarle nuestro apoyo de manera incondicional. Pasado un tiempo, y sobre todo si estamos en convivencia, aparecen señales determinantes que nos indican que estamos en el camino de la separación.

Cuando la inteligencia emocional no se ha fortalecido es muy difícil que establezcamos una relación de pareja saludable. Nos desbordamos frente a los problemas, no sabemos cómo manejar las diferencias y pasamos por alto las señales que presagian el posible fin de nuestro noviazgo o matrimonio. A continuación presentamos algunas de ellas:

Deseo de no estar mucho tiempo con la pareja

Aunque es bueno cultivar el tiempo a solas y en compañía de otras personas, el deseo constante de no estar con la pareja por periodos prolongados evidencia un rechazo hacia esa persona. Hay que analizar qué se esconde detrás de esta sensación, pues no es buen síntoma querer estar alejado de la persona que amamos.

Cambios en el trato

Si notamos que comenzamos a molestarnos por acciones o palabras que antes no nos preocupaban, respondemos de manera hostil, tenemos cambios anímicos sin explicación y las peleas con nuestra pareja aumentan, debemos encender la alerta roja. Ser tolerantes, comunicar de manera asertiva aquello que nos disgusta y sobre todo respetar la manera de ser del otro son elementos necesarios para que la convivencia vaya en paz. Recordemos que amar es un verbo, por lo que valen más las acciones diarias y conscientes hacia el otro que la repetición constante de cuánto lo amamos.

Señales de separación

Encerrarse en sí mismo

Contenerse para no explotar no es saludable para nuestras emociones. Si comenzamos a ignorar a la pareja lo único que lograremos es desvincularnos emocionalmente de ella. Encerrarnos en nosotros mismos jamás solucionará los problemas, por el contrario nos llevará al caos; hay que conversar a tiempo para buscar soluciones viables.

Prioridad

Poner como prioridad nuestras necesidades y dejar de lado al otro es una muestra de egoísmo y desinterés. Para que la pareja funcione se requiere empatía, compartir necesidades y deseos, no sobreponer las metas personales por encima de las de la pareja, al fin y al cabo somos un equipo. Si esto nos ocurre debemos detenernos y reflexionar cómo nos sentiríamos si nuestro compañero nos hiciera lo mismo.

Decidir solo

Si comenzamos a decidir sin considerar la postura y sentimientos del otro debemos detenernos de inmediato. La vida en pareja es un lazo, por lo que tomar decisiones que nos afecten a ambos de manera separada terminará por hacernos sentir que ya no estamos en una relación. No se trata de perder independencia y capacidad de tomar decisiones, al contrario, es tener la certeza de que contamos con el otro y por ello consultamos su opinión acerca de asuntos triviales o complejos.

Reproche y responsabilidad

Exponer los aspectos conflictivos del pasado durante una discusión es mal síntoma. Uno de los aspectos más valiosos de la vida en pareja es poder mostrarnos frente a la otra persona tal como somos, con nuestras luces y sombras, si al molestarnos comenzamos a exponer la lista de fallas terminaremos por alejar al otro porque perderá la confianza. La mayor parte de las personas al hacer esto sienten satisfacción porque lo interpretan como una estrategia que los lleva a ganar la discusión, pero no es así, reprochar no es la solución.

Lo mismo ocurre cuando culpamos al otro de nuestra infelicidad. Los sentimientos son responsabilidad de cada quien, por lo que conviene hacerse cargo de ellos con mucha inteligencia incluso antes de decidir hacer vida en pareja.

Desencuentro

Los encuentros de la pareja son fundamentales para mantener vivo el romance, por lo que si advertimos que desde hace mucho ya no nos sorprendemos ni tenemos citas para compartir debemos evaluar nuestra relación. Al atravesar por este tipo de crisis tendemos a dejar de ver los encantos del otro, hay que estar pendientes de esto porque cuando la relación está en buenos términos nos seguimos sintiendo atraídos por esa persona independientemente de las circunstancias.

Señales de separación

Cero interacción

Dejar de preocuparnos por la pareja y desatender sus necesidades es una clara muestra de que la relación está mal. Debemos rescatar la complicidad incluso en los momentos de tensión, solo así seguiremos apostando por una vida compartida. La falta de interacción con la pareja puede tener consecuencias fatales como la búsqueda de otras personas para conectarse emocional y físicamente.

Pocas palabras

Si no somos capaces de dialogar la comunicación perderá fuerza. Las parejas deben conversar, compartir ideas, enriquecerse con ese intercambio permanente. Hablar solo de los deberes cotidianos nos arrastrará a un espiral de cansancio y hastío. Debemos hablar y hacerlo bien, no adivinar las intenciones del otro sino expresarnos claramente, tampoco usar frases acusatorias que hieran a la otra persona y nos hagan arrepentirnos minutos después.

Sexo sin importancia

Dejar a un lado el sexo demuestra que vamos por el camino incorrecto. Bien sea porque nuestra comunicación no está siendo efectiva o porque vemos en el otro la causa de nuestra desdicha, rechazar los encuentros íntimos como una forma de castigar a la pareja revela inmadurez. Vale más aclarar los inconvenientes, rehacer pactos e incluso buscar ayuda profesional.

Malos recuerdos

Si al hablar de nuestra vida en pareja solo exponemos los aspectos negativos, debemos revisarnos. Una pareja saludable logra sacar aspectos positivos incluso de las experiencias amargas porque son estas las que más fortalecen la relación. La construcción de un futuro en conjunto requiere amarse hasta en los detalles más insignificantes.

Comparación

Comparar lo que ha aportado cada uno por su cuenta es un acto de mezquindad y una señal ineludible de que no vamos bien. El dar y recibir es parte de la relación, no debe haber cabida para el pase de facturas porque el mayor de los placeres es compartir lo poco o mucho que tengamos.

Planteamiento violento

Si nuestras discusiones empiezan de manera negativa, con acusaciones y pérdida del respeto, sin duda estamos muy cerca del fracaso. Ser sarcásticos y criticar en vez de negociar solo nos llevará a sentirnos mal y herirnos profundamente. Debemos estar claros de nuestra responsabilidad en cada situación, no victimizarnos ni agredir al otro. No se trata de ganar discusiones sino de resolver conflictos.

Jinetes del Apocalipsis

Muchos especialistas alertan acerca de la aparición de “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”, actitudes negativas que no conducen a la resolución del conflicto, por el contrario, lo agravan. Conviene estar atentos a la aparición de la crítica, el menosprecio, la actitud defensiva y el desdén porque son aniquiladores de la relación. Para mantenerlos a raya debemos enfrentar los conflictos, responsabilizarnos de nuestras acciones y por encima de todo evitar destruir al otro porque al final nos destruiremos a nosotros mismos.

Celos

Tanto el exceso como la ausencia de celos nos muestran que se ha perdido la confianza y el interés por la pareja. El psicólogo José María Arriagada sostiene que los celos son conductas defensivas que surgen de las propias fantasías de infidelidad, mientras la ausencia total de ellos demuestra que la relación carece de propósito y por lo tanto está desgastada; en ambos casos el especialista sugiere buscar ayuda profesional antes que la separación sea ineludible.

Fantasía de soltería

Añorar la libertad de la soltería puede ser una evidencia de la poca disposición a continuar una vida en pareja. Fantasear no es malo, pero si es recurrente y altera la relación hay que reconsiderar sus aspectos básicos.

Intento fallido de reconcialiación

Si ya hemos hecho intentos de reparación y estos han fallado quizás sea momento de buscar ayuda profesional o terminar la relación. A veces ante muchos intentos la posibilidad de reconciliación se vuelve costumbre y algunas personas no reaccionan a los esfuerzos del otro. El psicólogo Lohn Gottman indica que lo que marca la diferencia entre quienes responden a los intentos del otro y los que no es la calidad de la amistad en la pareja.

Las relaciones no se acaban de un día para el otro, se trata de un proceso en el que aparecen muchas señales que a veces ignoramos por miedo o costumbre. Por eso es importante advertir la presencia de estos indicadores que nos dan la oportunidad de actuar a tiempo y ver si es posible reparar el daño antes de terminar de transitar el camino de la separación.

Summary
Ruptura de pareja: Señales de una posible separación
Article Name
Ruptura de pareja: Señales de una posible separación
Description
Durante el enamoramiento nos llevamos bien con la pareja, pero superado el tiempo del idilio pueden aparecer ciertas señales que nos advierten que la separación está cerca.
Author
Publisher Name
Amor y Pareja
Publisher Logo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *