Wallis Simpson y Eduardo VIII
Amor de época

Wallis Simpson y Eduardo VIII: renunciar a todo por amor

¿Qué es lo máximo que se puede hacer en nombre del amor? El rey de Inglaterra, Eduardo VIII, sabía la respuesta: renunciar al trono por amor. Eso fue lo que hizo él, abdicó para estar al lado de su amada. La relación entre ambos cambió completamente el rumbo de la Historia, pues sin esa decisión de Eduardo, la Reina Isabel II (actual monarca británica) no estaría donde está ahora. Sigue leyendo y conoce más acerca de la historia de amor entre Wallis Simpson y Eduardo VIII.

El rey se enamoró de la norteamericana Wallis Simpson. Pero el pueblo y su familia le exigían renunciar a sus amoríos y concentrarse en el reino. En efecto, el rey renunció… pero a la corona. Lo dejó todo por Wallis, se entregó a ella y le demostró su amor. Fue una relación muy polémica, ella aún estaba casada con su segundo marido (Ernest Simpson) cuando conoció al rey de Inglaterra.

Wallis nació en 1895, en Estados Unidos, en un hogar muy humilde. Pensó que saldría de la miseria con su primer matrimonio, pero no fue así. Se divorció y se casó con su segundo esposo, Ernest Simpson. Por otro lado, el entonces heredero al trono británico, Eduardo VIII, era un joven muy apuesto, fiestero y mujeriego. En una de sus fastuosas fiestas, en 1933, conoció a Wallis y se enamoró de ella.

Wallis inició los planes de divorcio con Simpson y comenzó el amorío entre Eduardo y ella. En 1936 fallece el papá de Eduardo, Luis V, y es ahí cuando el príncipe ascendió al trono. Él quería casarse con Wallis y hacerla su reina, pero el pueblo nunca permitiría que una estadounidense, que se había divorciado dos veces, fuera monarca de Inglaterra. El rey hizo todo lo posible para poder casarse con ella, pero le dieron la espalda, así que decidió abandonar el trono para estar a su lado.

De acuerdo con los historiadores de la época, tanto Wallis como Eduardo eran súper distintos en personalidad. A él lo describen como un hombre débil con tendencia a la anorexia y gusto por el alcohol, mientras que ella era fuerte, enigmática y dominante. Eduardo se obsesionó con ella, por eso abdicó.

Renunciar al trono por amor

Eduardo renunció oficialmente en diciembre de 1936, firmó un documento de renuncia para él y sus descendientes. El sucesor del reinado fue su hermano, Jorge VI (padre de la actual Reina Isabel II). Eduardo dio un discurso emitido por la BBC Radio, diciendo que se le había hecho imposible “portar el pesado fardo de responsabilidades y asumir mis deberes de Rey sin la ayuda y el apoyo de la mujer que amo”.

Después de su renuncia, Eduardo se trasladó a Austria para esperar que el divorcio de Wallis se hiciera efectivo. Como era de esperar, luego de su decisión, la familia real le dio la espalda, lo cual le causaría mucho resentimiento. Luego, sus comportamientos venideros, estarían “justificados” por ese rencor.

Wallis Simpson y Eduardo VIII: inicia un matrimonio de excesos

Eduardo se casó con Wallis en 1937. Así pasaron a ser los Duques de Windsor. A la ceremonia asistieron solo 16 personas. Ningún miembro de la familia Real se presentó en la boda, por órdenes de Jorge VI. El rencor familiar duró tanto que, de hecho, los duques no fueron invitados a la coronación de Isabel II en 1953.

Una pareja socialité

Derrochaban dinero sin límites, viajaban a todos lados, gastaban todo. Eran reconocidos por sus fastuosas y exclusivas fiestas. Él encargaba las joyas más espectaculares para ella, y nunca las pagaba. Su relación era más ostentación y hedonismo que otra cosa. Wallis se convirtió en la mujer más retratada en las revistas, con vestidos codiciados y copiados, era la más solicitada en las fiestas de la alta sociedad.

Se dice que ella humillaba a Eduardo en público, lo manipulaba, se burlaba de él y, mientras más lo hacía, él más se enamoraba de ella, se dejaba dominar por ella. Era como un niño pequeño necesitado de cuidados. Winston Churchill, el famoso político inglés, una vez dijo que el Reino Unido debió haberle hecho una estatua a Wallis porque “salvó a Inglaterra del desastroso rey que hubiera sido Eduardo VIII”.

Muerte y reconciliación

Los Duques de Windsor nunca tuvieron hijos. A pesar de los muchos rumores de infidelidades por parte de ambos, estuvieron felizmente casados durante 35 años hasta la muerte de Eduardo. El Duque falleció en 1972 a causa de un cáncer en la garganta. Con su muerte llegó la reconciliación de la familia Real, porque todos asistieron a su entierro.

Por su parte, Wallis siguió viva 14 años más, hasta que en 1986 falleció, con demencia senil y muy deteriorada. A su muerte, la Reina Isabel II ordenó que sus restos descansaran al lado de su esposo.

La relación de los Duques de Windsor tenía muchos haters. La pareja tuvo que lidiar con muchas acusaciones: traición a la corona, infidelidad, derroche, amistad con los nazis (porque simpatizaban con Hitler), etc. A pesar de todo, se mantuvieron juntos.

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¿Qué es lo máximo que se puede hacer en nombre del amor? El rey de Inglaterra, Eduardo VIII, sabía la respuesta: renunciar al trono por amor. Conoce más acerca de la historia de amor entre Wallis Simpson y Eduardo VIII.
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