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¿Son los hijos la causa más común de un divorcio?

Hemos podido observar en los últimos años el incremento de un patrón de divorcio, en el que cada vez son más las parejas que se separan después de tener el primer bebé o después de unos años de intentar ser una familia feliz, de ahí que muchos niños generen el pensamiento de que el divorcio de sus padres fue “su culpa”, pero no lo es realmente, existían problemas de fondo, son muchas las razones por las que dos personas deciden acabar un matrimonio o pareja, violencia, aburrimiento, incompatibilidad en la vida hogareña, falta de dinero, infidelidad, problemas económicos, problemas de intimidad, entre otras razones, como falta de compromiso y los hijos, quienes muestran a la larga las deficiencias que ya existían.

La antropóloga de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Elena Corrochano, ha enumerado algunas de las razones por las que un matrimonio se separa después de los hijos “Puede que la madre se vuelque en el hijo y deje la pareja de lado; puede que al padre solo le interese el niño y no la pareja; puede que el padre no asuma el rol de cuidador; puede que no haya nada de corresponsabilidad entre ambos progenitores, se sientan agobiados y se echen en cara algunas cosas; o que tener un hijo no sea lo que ellos buscaban, o incluso puede que el niño no cumpla con las expectativas que tenían”

Desde que una mujer queda embarazada, la vida en pareja cambia totalmente, puede que ambos sientan que el futuro, la adultez y las responsabilidades los están ahogando. Hay muchas decisiones que tomar como que tipo de educación tendrá el niño, los gastos que implica criarlo, así como los planes a futuro si será hijo o único o darle hermanitos.

Sí, puede sonar horrible, pero muchos padres y madres se pueden sentir desplazados en cuanto a la atención que reciben por parte de su pareja, ya que esta ahora se divida con la del bebé o los hijos. Esto es un problema realmente ya que no es normal que la pareja siente celos del rol de madre o padre que ahora ejerce el otro.

Estos son los principales problemas por los que una pareja tiene crisis o se separan después de los hijos:

 

  • Problemas económicos

Ser padres cuesta mucho dinero, esto es algo que se debe de tener presente al momento que se decide iniciar una familia, se debe de hacer contabilidad y pensar en los gastos, ya que estos pueden ahogar la felicidad de la pareja.

 

  • Roles del hogar

Hay personas que dicen que después de parto es cuando inicia la fiesta en casa, ya que el nuevo bebé modifica complementa y para siempre la rutina que tenían de ser solo dos, ambos deben de realizar por igual las tareas del hogar y del cuidado del bebé, y eso debe de hablarse antes de que este llegue, como esto no pasa uno de los dos puede sentir, generalmente la mujer, que el compañero no ayuda lo suficiente y lo traduce en poco aprecio o estima de su labor.

 

  • El hombre no entiende los cambios físicos ni emocionales durante y después del embarazo

No todas las mujeres se recuperan de igual manera de un embarazo, ni física ni emocionalmente, el cuerpo sufre muchos cambios y los hombres no parecen entender todo lo que está ocurriendo y lo difícil que es asumir un  nuevo rol, hablamos de estrés, ansiedad, falta de sueño, y problemas de peso que no son sencillos de controlar.

  • Se pierde la comunicación

Un hijo es sacrificio y a veces en medio de la rutina mientras van a trabajar, uno de los dos cuida al bebé o a los niños, se pierde la comunicación o la cortesía de preguntarle al otro como se encuentra o que tal ha ido todo en su día, reduciendo su comunicación a solo temas que involucren bebés, cuentas y pañales.

 

  • Perdida de la intimidad

Con la constante acumulación de quehaceres, deberes, cuentas por pagar, tareas que se deben hacer con los niños, enseñarlos a ir al baño, o incluso el hecho de que muchos niños duermen con los padres hasta más o menos una edad de 5 años, esto dificulta muchísimo que haya una intimidad, los momentos para ser ustedes, el romance y las caricias, se van reduciendo y terminan siendo nulos.

Muchas personas tienen dificultades para encontrar el momento perfecto para tener intimidad de nuevo, parece que nunca se puede o que incluso cuando los hijos crecen el momento no es el indicado, de hecho es una de las causas de infidelidades.

 

  • Más hijos

Puede que aún estén tratando de adaptarse a este nuevo estilo de vida, a ya no ser ustedes mismos cuando ahora llega el segundo hijo o el tercero, y así como crece la familia, crecen los problemas y las discusiones, con más pequeños demandando atención, todo lo dicho anteriormente se multiplica.

Por la parte hormonal, también tenemos el temible periodo que pasan las mujeres por el ajuste hormonal después del embarazo conocido como “depresión postparto”, el cual es una verdadera prueba tanto para ella como para él, incluso cuando es algo que realmente no se puede controlar y que no tiene tiempo de inicio o duración definido. Cuando se convierte en un problema, se debe buscar ayuda psicológica o será el motivo de la separación.

La psicóloga María Beatriz Pereira, explica “Las parejas donde existe un hijo único se separan porque ya tenían problemas antes de la llegada del niño, diferencias a la hora de educar, de criar, de llevar las cuentas de casa, sobre todo por motivos que tienen que ver con la responsabilidad en el hogar. Cuando llega el hijo lo que hace es acentuar estas diferencias”.

Tener un hijo pone a prueba a las parejas más solidas, y requiere un verdadero compromiso desde el día uno del embarazo, de ahí que ambos tengan responsabilidad de cuidarse durante el sexo o de tomar esta decisión. Actualmente, las personas no deben de casarse para empezar una familia, es el niño quién se convierte en el fundador de la misma, el puede transformar algo de una noche en una familia y obligar a la personas, al menos moral y socialmente. Este hecho no obliga a las personas a permanecer juntas, puede que una de las dos partes se encuentre insatisfecha, entonces tanto la pareja como el proyecto de familia fracasa.

A muchas parejas la rutina no les da espacio al romance, sus días se vuelven repetitivos, pero en el fondo, la pareja no estaba lista para tener hijos o no tenía un amor y compromiso lo suficientemente sólido para que pudieran dar este paso en sus vidas, por lo tanto un día solo se voltean a mirar y descubren que realmente no hay razón de seguir juntos por un hijo, y deciden rehacer sus vidas.

Un niño para una pareja que se ama realmente y es unida, un bebé constituye el fruto de su amor, pero para aquellas que ya han tenido problemas anteriormente, solo es el detonante de la separación como el titulo de la obra de Gabriel García Márquez es una “crónica de una muerte anunciada”, ya que modifica la vida sexual y la rutina de los padres, su intimidad, siendo esto lo único que los mantenía unidos a pesar de los problemas, se firman los papeles para dar fin a la historia, en este sentido, es la decisión más madura para los hijos ya que es preferible que estos vean a dos buenos padres separados que a una pareja disfuncional.

Esto se puede evitar, haciendo del sexo una prioridad en la pareja, así como la intimidad, planificando eventualmente actividades sin los niños, de esta manera se podrá tener una familia y una vida intima satisfactoria con la pareja. Tener un hijo es una de las experiencias más bonitas del mundo, por eso, la pareja debe de estar segura de ellos mismos y de su relación antes de traer una nueva criatura al mundo.

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Tener un hijo pone a prueba a las parejas más solidas, por eso cada vez son más las parejas que se separan después de tener el primer bebé o después de unos años de intentar ser una familia feliz. Desde que una mujer queda embarazada, la vida en pareja cambia para siempre.
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Amor y Pareja
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